Nada muere…todo se transforma

Desde el primer día que entramos en la facultad de Periodismo se nos ha planteado una y otra vez la misma pregunta: ¿Sobrevivirá el soporte papel? Obviamente, el primer día no sabíamos la respuesta ni si la sabemos ahora, pero lo que sí que podemos es dar nuestra humilde opinión.

El boom de los medios digitales y su accesibilidad al ser gratuitos han transformado los hábitos de los lectores en los últimos años. Aunque la crisis ha jugado y juega un papel importante, creo que no es el factor determinante ni mucho menos en esta revolución 2.0. Es un ciclo tecnólogico “natural” al que debemos adaptarnos para sobrevivir. Como una vez dijo Gustave Flaubert : “El futuro nos tortura y el pasado nos encadena”. He ahí por qué se nos escapa el presente”. De modo que en vez de agarrarnos al soporte papel, como la imagen del tradicional periodista se agarra al whisky tras una larga jornada de trabajo, deberíamos evitar que se nos “escape” el presente.

¿Cuál es el presente que nos proporcionará un futuro según los expertos? Tablet, smartphone y pc. ¿Y cuál es el verdadero reto? Conseguir que la información sea rentable tras “regalar” información a los lectores durante varios años; recuperar los puestos de trabajo de los periodistas y reinventar la publicidad convirtiéndola, como afirma Pedro J.Ramirez, en “inteligente”.

Es más que evidente que las nuevas tecnologías proporcionan una infinidad de ventajas que no tiene el soporte papel, como por ejemplo: la inmediatez, la interacción, la información “a la carta”, el acceso desde cualquier parte del mundo…pero creo que nos olvidamos de algo muy importante: la calidad. Debatimos constantemente sobre el futuro, la tecnología, la inmediatez de la información y nos estamos convirtiendo en robots que retransmiten datos. ¿Pero quién investigará? ¿Quién interpretará la información? ¿Quién se pasará días, semanas o meses preparando un artículo? Simplemente, dejo que lo penséis.

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/09/26/comunicacion/1348685616.html

Stefania Grosheva, Lorena García,Mar Moltó y Alba Mercader.