El cambio empieza desde dentro

PR07_NEWPAPER_130213_YULIAYERMAK

Ficha del libro

Autor: Albert Montagut

Número de páginas: 430

Editorial: Deusto

Palabras clave: Periodismo, Internet, crisis, revolución, periódico, sociedad

Imagen

La revolución tecnológica que se está experimentando en los últimos años cambió profundamente la estructura del periodismo, tanto a nivel interno, cambiando las redacciones y la forma de publicar las noticias, como a nivel externo, evolucionando los soportes en los que el producto final periodístico es entregado al lector.

Actualmente los periódicos que no tengan una página web no existen, esto es ya no es una noticia. De hecho, ya a día de hoy, el internet gana al papel y a cualquier otro medio de comunicación, ya que la plataforma que ofrece el internet es capaz de acoger los tres medios tradicionales (prensa, radio y tele) en uno y además sin moverte y sin buscar en diferentes sitios. Además el nombre de periódico o diario ya no es válido para ésta publicación. Las noticias se publican conforme suceden y no se espera al día siguiente para que se conozcan.

Esto no quiere decir que los periódicos que papel desaparezcan, aunque el autor de éste libro opine lo contrario. Los periódicos se tienen que reinventar como lo hacen el resto de los medios. Todos ellos necesitan cambiar para salir de la crisis (económica y de identidad) y seguir ofreciendo información, que es el fin de cualquiera de ellos. La costumbre de tener en tus manos el producto final, el libro de las noticias diarias y pasar las hojas, es demasiado antigua para que desaparezca en tan pocos años. Pero la situación es complicada y más con la crisis, y más en España.

Los españoles no se consideran ni de lejos una de las naciones que más consuma prensa, además “lo gratis” (periódicos digitales) siempre es mejor acogido. Por eso los cambio tienen que ser importantes y necesariamente desde dentro. Las redacciones tienen que replantear su estructura de mesas y reporteros de calle. Los periodistas tienen que cambiar su forma de escribir, la clásica pirámide invertida ya no es siempre válida. Y también tienen que aceptar este cambio los propios consumidores. Si la sociedad no considera importante recibir una información de calidad, verídica y honesta, la profesión del periodista no servirá para nada y, por consiguiente morirá, ya que su fin es proporcionar información para que la sociedad tenga la oportunidad de elegir libremente.

El periodismo digital es el futuro sin duda alguna, pero es demasiado reciente y joven para ser fiable y sólido. Tanto los periodistas veteranos como los jóvenes recién salidos de las facultades tienen que contribuir al cambio y no agararse al pasado. La investigación y la experimentación se convierten así en sus mejores aliados porque las bases de esta vieja nueva profesión todavía no están definidas.

“La honestidad profesional debería ser un elemento que no distinguiera entre el entorno print y el online”.

La fusión es para el Times una cuestión casi cultural. “Es un compromiso con el lector y hay que convencer a la redacción de que lo tenemos que hacer”.

“Los periodistas print no deben tener miedo al mundo digital, ni a su jerga ni a sus técnicos. Sólo deben ser fieles al periodismo y aprender a usar la tecnología”.