Ryszard Kapuscinsky: “El periodismo no es un trabajo, sino una vocación”

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Beata Nowacka, biógrafa del periodista polaco, asistió a la UMH para hablar de su trayectoria

El periodista quería estar presente en el momento y lugar donde sucedía la historia

Los estudiantes de Periodismo de la Universidad Miguel Hernández asistieron a una conferencia sobre la vida y obra periodística de Ryszard Kapuscinski impartida por Beata Nowacka, una de sus biógrafas más reconocidas. Nowacka ofreció una clase magistral sobre el aspecto más humano y profesional del famoso periodista. Las palabras de Beata, traducidas por el profesor José Alberto Avilés, dieron una buena pincelada a los distintos perfiles del escritor polaco:

periodista, fotógrafo, poeta e intérprete de otras culturas. “El Periodismo no es una profesión, sino una vocación”, este es uno de los lemas que siempre llevó por bandera el periodista polaco. Kapuscinski fue un reportero de formación académica que comenzó su carrera estudiando historia en la universidad.

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El comienzo de Kapuscinski

Nowacka explicó que Kapuscinski rechazó dar clases en Varsovia y siempre quería estar presente en el momento y lugar donde sucedía la historia. Los comienzos del periodista fueron trabajando para una agencia de noticias bastante modesta y se encargaba de cubrir todo el continente africano, algo que le supuso multitud de problemas y experiencias que se encargó de incluir en sus distintas publicaciones periodísticas y literarias. Al mismo tiempo, Nowacka mostró y explicó a los alumnos numerosas citas extraídas de obras del escritor polaco.

La biógrafa destacó una característica de Ryszard Kapuscinski que resulta fundamental para entender la vida del periodista: “la capacidad de conocer y relacionarse con las personas, entender su esencia y tener empatía con ellas”.

En la obra La guerra del fútbol aparecen relatos sobre diversos conflictos africanos y latinoamericanos,

en los que Kapuscinski afirma que “esta experiencia le ha enseñado que la amabilidad y la empatía hacia los otros, es lo único que conforma la humanidad de una persona”. Kapucinski sobrevivió a 30 revoluciones en todo el mundo, sufrió pobreza y fue condenado en diversas ocasiones a ser ejecutado.

“Vivir en estas condiciones supuso una gran experiencia para él“, asegura la polaca.

Nowacka reconoció que se sintió agradecida porque se conozca y se estudie la obra de Kapuscinski en una facultad de Periodismo de Elche. El periodista polaco, a pesar de haberse jugado la vida durante varias ocasiones a lo largo de su carrera, lo tenía claro: el periodismo para él era “una misión”.

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