Mentiras y periodismo, antagonistas

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Stephen Glass

Stephen Glass. Así se llama el hombre que se quiso convertir en el periodista más laureado de Estados Unidos. ¿Cómo? Mintiendo. Inventándose historias que después publicaba en The New Republic, un prestigioso periódico donde habían colaborado personajes de renombre como George Orwell, Virginia Woolf o Philip Roth, entre otros. Sin lugar a dudas, una historia real e interesante que recoge la película “Shattered Glass” (El precio de la verdad).

Stephen Glass era un joven periodista querido dentro de la redacción de The New Republic. Contaba sus historias en primera persona, de una forma cinematográfica. Con el artículo Spring Breakdown varios afectados mandaron cartas al diario para desmentir su información, pero no fue hasta la publicación de Hack Heaven cuando se destapó el escándalo. El artículo trataba de un hacker de 15 años al que contratan como consultor de seguridad en la empresa Jukt Micronis después de haber entrado en su sistema informático y expuesto sus debilidades. Todo falso.

Adam Penenberg, redactor del diario online Forbes, especializado en noticias sobre internet y las nuevas tecnologías, quiso investigar la noticia publicada por Glass porque no entendía cómo se le podría haber escapado a él dicha información.

Descubre que la empresa Jukt Micronis no existe. Mediante una conferencia telefónica con

el director de The New Republic, Charles Lane, y el propio Glass, trata de cotejar datos y números de teléfono que descubre que son falsos. El paso que da Penenberg es el más importante de toda la historia y determina el futuro de Stephen Glass. Finalmente Adam Penenberg publica sus “Mentiras, malditas mentiras y ficción” sobre el tema, destapando el caso del periodista de The New Republic . Si este reportero de Forbes, un diario online que acababa de nacer, no llega a investigar dicho artículo y trata de llegar hasta el final del asunto, para Glass habría sido otra historia más que encand

ila a los lectores y sus compañeros de redacción.

Tras este escándalo, cabe preguntarse si la confianza entre redactor-director es suficiente y sucedáneo de los sistemas tradicionales de control de calidad y veracidad. En la película el director del diario llega a afirmar que le tuvieron en plantilla porque les parecía divertido. Ambos directores que trataron a Stephen Glass sentían debilidad por el benjamín de la redacción. Logró saltarse los controles que, como cuentan los protagonistas, no son frágiles. Todo era revisado por editores quienes evaluaban la calidad y el contenido de la historia. Luego, los fact checkers verificaban cada detalle. Otros editores pulían el estilo de escritura y los abogados buscaban posibles problemas legales. Y luego, una vez que la historia estaba terminada, todo el proceso se repetía una vez más.

También deberíamos replantearnos si todo vale por la fama y el reconocimiento en la profesión. Muchos otros casos de reportajes inventados como el de Janet Cooke alegaron la presión que sentían desde el periódico para llegar a tiempo con un reportaje nuevo a la redacción. Son muchos periodistas los que sienten dicha presión, y parece que es un sentimiento generalizado. La mayoria solventan esa situación de una forma sana, y otros inventan historias para complacer a los altos cargos.Está claro que este hecho es un caso aislado y para nada es la práctica habitual en periodismo. Pero no es el primer caso ni el último.

Web falsa de Jukt Micronis

Llama la atención la tenacidad del periodista que llega incluso a pasarse la noche en vela para crear una web de la empresa ficticia (imagen derecha) y unas tarjetas de visita. También la agudeza para salir del paso en cada pregunta molesta de su director.

La falta de ética en este caso es evidente. Y ante eso, no se puede hacer nada. No se trata de la profesión, sino de la persona. Años después se puede demostrar que Stephen Glass, no ha aprendido nada. Sacó un libro llamado El Fabulista, sigue lucrándose de sus mentiras. Una vez licenciado en Derecho, le costó pasar los exámenes éticos para ejercer la abogacía. En 2012, 14 años después de haber empezado en New Republic, ha logrado aprobar el examen y comienza una nueva vida.

Aquí os dejo el vídeo de la entrevista en la CNN sobre su libro, y en consecuencia, sobre los 27 artículos inventados (de 41 publicados). Sólo para eruditos en lengua inglesa.

Con historias como la de Stephen Glass queda demostrado que el rigor, la verificación y el buen periodismo no son cualidades que obedezcan al tipo de medio en el que se publique: si son medios online o tradicionales. Son aspectos que dependen exclusivamente de los periodistas que integran la empresa al completo. El pensamiento de que los diarios online carecen de rigor y autenticidad existe. Pero en la práctica no es real. Periódicos nacidos en internet como eldiario.es son reconocidos por su buen periodismo. Llevan poco tiempo en marcha y es apresurado dar un veredicto, pero por ahora no se les conoce escándalo alguno. Está integrado por periodistas de prestigio, con experiencia y no por ser un medio online van a dejar de lado las buenas intenciones que venían practicando en otros medios de comunicación.

Por otro lado, ser un medio tradicional no es garantía de buen periodismo, como se puede ver con el caso de Stephen Glass, Janet Cooke (que logró el Premio Pulitzer con un reportaje falso publicado en Washington Post) y Jayson Blair (New York Times), entre otros. O uno más reciente y cercano, el caso del diario El País publicando las fotos de Chávez tanto en su versión online como en la tradicional, teniendo que salir en los quioscos más tarde que sus compañeros por retirar de la portada la foto de la discordia.

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El sufragio de los medios locales sobre la información global

Tras realizar un extenso y detallado estudio de un periódico local (Información) y otro nacional (El País), entre los días 7 y 12 de febrero, hemos sacado las siguientes conclusiones basándonos en el artículo de Daniel Akst titulado “Write Local: How Small Nespapers Are Surviving”.

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Daniel Akst, autor del artículo “Write Local: How Small Nespapers Are Surviving”. (fuente: http://www.wilsonquarterly.com)

Según el autor de este artículo, los medios generalistas cubren más noticias locales que los propios medios locales, debido en su mayor parte al presupuesto económico. Pero nuestra investigación nos lleva a un resultado totalmente opuesto.

Los medios locales dedican más espacio a las noticias de su zona por su cercanía y facilidad de acceso, sobre todo. El diario ‘Información’, por ejemplo, dedica 12 páginas, sin contar las páginas de otros municipios, solamente a Alicante. Un dato que es imposible encontrar en ‘El País’ ni en ningún periódico nacional actualmente.

Además, las noticias que podemos encontrar en un periódico local son más extensas y cubiertas de primera mano en la mayoría de los casos; al contrario que las noticias de los grandes periódicos. Un ejemplo de esto sería la noticia que aparece publicada el día 7 de febrero. En el Diario Información encontramos en portada “La investigación de Gürtel se amplía a la visita del Papa y a los vínculos entre el Consell y Correa”. Es la noticia más destacada y ocupa una página en la sección de Política. Por otro lado, en el periódico El País no tiene mención en la portada y además ocupa un lugar secundario en la sección Comunidad Valenciana. Asimismo, la noticia “La huelga también vacía las aulas de primero y segundo de eso con el apoyo de los padres” aparece en la portada y ocupa una página en el diario local, mientras que en el nacional es un breve. Por lo tanto, no estamos de acuerdo con la hipótesis de Philip Meyer expuesta en su libro llamado “La desaparición del periódico: salvando el periodismo en la edad de la información “.

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Portada del Diario Información del 7 de febrero de 2013

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Portada del Diario Información del 8 de febrero de 2013

Basándonos en los datos obtenidos de los cinco días, podemos concluir que los medios nacionales no dedican un espacio desmedido a las noticias locales. A continuación se exponen los gráficos para verlo de una forma más explícita.

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Además, el número de páginas que se le dedica a las noticias locales de la Comunidad Valenciana en El País son mínimas.

gráfico

Los medios locales nacen para cubrir las noticias de una zona determinada y, por lo tanto, tienen mejor acceso a estas noticias.

Los medios generalistas no pueden dedicar el mismo espacio a una localidad, ya que son medios que tratan las noticias de todo el país.

Los medios locales tienen la ventaja de cubrir de primera mano un hecho noticioso de su localidad. Más rápido y más económico que un medio nacional.

Los medios nacionales utilizan como fuentes de información a los medios locales.

Las personas compran los periódicos locales si quieren informarse sobre su localidad, antes que un medio nacional, según numerosos estudios.

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La prensa cambia y sigue viva

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Albert Montagut fue uno de los primeros periodistas en creer en las nuevas tecnologías (fuente: planetadelibros.com)

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Ficha del libro

Título: NewPaper, cómo la revolución digital transforma la prensa.

Autor: Albert Montagut

Número de páginas: 430

Editorial: Deusto

Palabras clave: Periodismo, crisis, periódico, Internet, tecnología

Internet y las nuevas tecnologías han cambiado el mundo. Todas las grandes empresas tienen su propia página web y han surgido nuevas profesiones: community manager. Pero no existe profesión en el mundo que haya conectado más con internet que la del periodismo. Albert Montagut cuenta en su nuevo libro “Newpaper, cómo la revolución digital transforma la prensa” los inicios de internet en las redacciones de los periódicos más importantes de España y las dificultades que ha tenido para establecerse en esos diarios. Además, da una visión positiva de las nuevas tecnologías y comparte sus experiencias desde que vio una tableta por primera vez o colocó un ordenador en medio de la redacción.

A través de las opiniones de numerosos periodistas como Alfonso Rojo (Periodista Digital), Pedro J. Ramírez (El Mundo), Ignacio Escolar (eldiario.es) y Juan Luis Cebrián (El País), reflexiona sobre el futuro del periodismo y la dualidad de los medios impresos y digitales. El mundo print, como lo llama el autor, sufre una de sus mayores crisis. Cuando tuvieron que tomar decisiones acerca de lo que se avecinaba con la llegada de internet, no supieron actuar en grupo y defender sus intereses. Muchos esperaron a que los jefes actuaran, otros no creían que fuera una alternativa real, mientras que los periodistas veteranos lo veían como de segunda clase: “el que no vale, al online” es una de las frases que se repite para reflejar las actitudes de aquel momento.

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Además, trata de explicar los errores que ha cometido la prensa hasta llegar a ser el segundo sector con más paro desde que empezó la crisis. Para ello, critica la falta de investigación, de análisis, el reportaje y los artículos de fondo y, por tanto, el papel de los periódicos como un “cuarto poder” que denuncia la corrupción y mantiene a raya a los políticos. De esta forma, recuerda que la grandeza del periodismo es su credibilidad e independencia, además de la comprobación y la ética. Esto es fácilmente demostrable con la propia experiencia, el domingo 3 de febrero con el escándalo de los papeles de Bárcenas, los quioscos de Benidorm tienen agotados El País a las 12 de la mañana.

Sin lugar a dudas, internet se ha convertido en el medio de información por excelencia para los jóvenes. Los tiempos han cambiado, y el hábito de comprar el periódico de camino al trabajo es una cultura en peligro de extinción. Cada año los periódicos impresos obtienen menos ingresos por publicidad, y lo que recaudan por el digital no suple la caída de los impresos. Por este motivo, en el libro varios periodistas se plantean poner de pago las informaciones de sus periódicos digitales. De hecho, El Mundo abrió su formato en Orbyt al que sólo pueden acceder los usuarios que pagan una cuota mensual. El País ya lo intentó hace una década y tuvo que reabrir sus informaciones al público para llegar a más gente. El pago por contenidos digitales es una idea que están llevando a cabo importantes periódicos estadounidenses pero que no garantiza la viabilidad de las empresas. Es más, en un país como España en el que no se paga ni por la música, ni por el cine, ni por los libros, se hace impensable que esa fórmula prospere. Además de por la pillería, hay factores que dificultan que la idea funcione: la facilidad que existe para abrir un nuevo medio digital gratuito donde publicar las mismas informaciones, el “copia y pega” que puede hacer que dicha información circule sin restricciones, etc.

Otra de las salidas que analizan los profesionales que aparecen en el libro es la reducción de la periodicidad. La solución que contemplan es sacar a la calle periódicos semanales, con artículos en profundidad, donde predomine el análisis y los reportajes de investigación. Como contraste a los artículos de última hora que aparecen en los medios digitales, donde la rapidez, la novedad y la brevedad son los puntos fuertes. Una idea que no parece tan descabellada como las anteriores.

“Lo importante es que el periodismo que se haga sea un buen periodismo.” Antonio Franco, director fundador de El Periódico de Catalunya. (Página 27).

“De cara al futuro, pienso que los lectores estarán educados de forma que lo “natural” para ellos será lo electrónico.” Antonio Franco, director fundador de El Periódico de Catalunya. (Página 35).

“Esto lo va a cambiar todo.” Montagut en referencia a las nuevas tecnologías e internet. (Página 61).

“El resumen de internet es un espectacular éxito desde el punto de vista de audiencia y un desastre como modelo de negocio.” Pedro J. Ramírez, director de El Mundo. (Página 251).

“La prensa sería el segundo sector, después de la construcción y el inmobiliario, en sentir el látigo de la crisis.” (Página 270).