¿Y por qué no?

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Credibilidad, ésa es la palabra. ¿Cómo podemos aceptar de buen grado todo lo que nos dicen los medios sabiendo que hay intereses ocultos tras cada palabra que se publica? Hoy en día, el periodismo está en auge en las universidades. Pero no en los quioscos. La última encuesta publicada por el CIS acerca de la profesiones peor valoradas de España revela que los ciudadanos de este país no ven con buenos ojos a los periodistas y los sitúan los segundos, después de los jueces.

¿Qué es lo curioso? Que ninguno de nosotros, que vivimos por y para ella, nos preguntemos cuál es el motivo. Todos sabemos qué hacemos mal en esta profesión. Pero la dinámica está cambiando. Medios de comunicación como La Marea tratan de desmarcarse de diarios en declive como La Razón.

Los estudiantes de Periodismo de la UMH pudieron conocer de primera mano cómo hacer periodismo sin autocensurarse. Toni Martínez, fundador de La Marea, explicó a los alumnos cómo decidió dar un paso tan importante como el de crear MásPúblico y cuáles son sus intenciones con esta iniciativa.

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Toni Martínez, fundador de La Marea, explicó a los alumnos cómo hacer periodismo sin intereses empresariales (Fuente: Periodismo UMH)

Toni Martínez trabajaba para el diario Público, hasta que el “trotskista” Jaume Roures, como le gusta llamarle, decidió cerrar el diario echando a la calle a 130 trabajadores, el 85% de la plantilla. De este revés, salieron ocho medios independientes que enriquecen al periodismo. Entre ellos se encuentra la Revista Mongolia, eldiairo.es, Infolibre, y por supuesto, Más Público a la que pertenece la revista La Marea. Según cuenta Toni Martínez, el objetivo de La Marea es hacer “un periodismo libre de intereses particulares, que no presionen ni las empresas ni los políticos, ser un medio transparente y honesto”.

Y los que lean esto puede que se estén preguntando: ¿y cómo consiguen tal fin? Sencillo en la teoría, no tanto en la práctica: no dependen de la publicidad. Sus ingresos provienen de las ventas, -Oh, sorpresa-, y de los suscriptores, -Oh, sorpresa mayor-. Es difícil imaginar que una empresa periodística se mantenga en pie de esta forma, mientras diarios consolidados despiden a sus trabajadores aun cuando tienen beneficios. Pero sí, es posible y se llama La Marea.

Una de sus mayores premisas es que su financiación no condicione sus contenidos. Además, cuentan con un Código Ético estricto para la publicidad cuya condición más importante es que no contradiga sus principios editoriales. Algo así como si condeno la prostitución en mi revista, no se anuncian en ella. Lógico, ¿no?

Cabe destacar el diseño, también innovador. Nada tiene que ver con los medios tradicionales, una vez más.

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El paso de Toni Martínez dejó un buen sabor de boca a los alumnos. Dio un halo de esperanzas para todos aquellos que nos despertamos con las malas noticias del paro en la profesión. De la quiebra de medios importantes. La cooperativa, un modelo de negocio poco extendido en este país parece que empieza a caminar a pasos agigantados. La Marea lleva poco tiempo en el mercado, pero han conseguido mucho. En tiempos difíciles siempre hay una salida ingeniosa, que rompa con todo lo anterior para que se vuelva a construir un futuro. Parece que con el éxito de los desterrados de Público se abre un nuevo camino. ¿Llegaremos a afirmar algún día, como hizo Julieta Rudich en referencia a Austria (Jornadas de Periodismo), que en España no hay intereses de empresa en los medios de comunicación?